Vistas de página en total

martes, 24 de marzo de 2009

Pequeños hurtos



Son muchas las ocasiones en las que cogemos cosas que no son nuestras sin pararnos a pensar si su legítimo dueño contará con que las tiene al volver a buscarlas y pensará... ¿lo habré perdido?. El día a día está plagado de pequeños hurtos, sin ir más lejos cada segundo que respiramos nos roba un segundo de nuestra existencia que es limitada. Ya sea ese céntimo que no nos devuelve el panadero diciendo: "te debo un céntimo", si nos paramos a echar cuentas... ¿cuántos céntimos nos deberán los panaderos? luego nos quejamos de Julián Muñoz.

Tú hermana que llega y te dice aquello de "te cojo tu colonia que no me queda" día tras otro, más hurtos, este puede ir acompañado de violencia (ya se sabe que las hermanas pequeñas suelen ser seres belicosos por naturaleza).

La vida está plagada de estos "préstamos" sin importancia; entre los que a mi me revientan podemos contar tres: esos libros que nunca vuelven, la coca cola y el colacao. Estas tres cosas son sagradas para mi y nunca las cogería sin permiso o me las quedaría mediante una decisión unilateral. Pero hay gente que sí, por ello propongo (un poco a lo Solbes): recoged cada céntimo que os pertenezca, vigilad vuestro colacao y la coca cola, además de tener claro donde están vuestros libros y no prestéis más que uno por amigo... porque lo mejor de un libro es compartirlo pero habrá que pensar en minimizar los riesgos (mejor perder un libro que tres).

martes, 17 de marzo de 2009

Sant Patrick's day

Hoy es San Patricio, patrón de Irlanda y por extensión santo de la Guiness, creo que pocos santos son tan queridos y celebrados como el de todos los Patricios y Patricias. No sólo Irlanda celebra el día de su patrón por todo lo alto (cinco días de celebraciones, desfiles, ...), sino que fuera de la pequeña república, todos los irlandeses y todos los descendientes de irlandeses organizan desfiles multitudinarios.

En EE.UU. se calcula que habrá unos 40 millones de descendientes de irlandeses, por ello en este país Sant Patrick cobra tanta importancia como en Irlanda. Nueva York celebra un desfile de enorme trascendencia desde que el 17 de marzo de 1762 desfilara por la ciudad el ejército de Irlanda,en otras ciudades estadounidenses como Chicago se tiñen los ríos de color verde.



Actualmente, además de mantener el carácter festivo y organizar desfiles, se aprovecha para promocionar las cosas más típicas de Irlanda, ya sea el color verde, la col (apestosa pero que les debe de encantar y es parte fundamental de su dieta), los tréboles y por supuestos la cerveza y el whiskey, este país sabe montárselo y aprovechar el santoral para que el consumo de Guiness, su cerveza más internacional, se dispare.




Aprovechad los que podáis y celebrar el día, vestios de verde y acercaos a una cervecería irlandesa (las hay por todas partes) es una buena fecha para encontrar ambiente festivo y precios populares en estos establecimientos. ¿Quién puede resistirse a una pinta bien fría? HOY TODOS SOMOS IRLANDESES!!! mañana ya pasando, que allí llueve mucho ;p.


Psdt: os dejo una web bastante apañadita que te cuenta porque es santo este chico y todas las cositas que se hacen en este día, ordenadito por epígrafes:

http://www.telefonica.net/web2/elangeldelaweb/patricio.htm


martes, 10 de marzo de 2009

La Mala Educación


Parafrasear el título de la famosa película de Almodóvar es algo sencillo, aunque en este caso Pedro se refería a las maldades del sistema educativo en manos eclesiásticas y no a los modales. Los buenos modales son escasos, por no decir inexistentes, le echamos la culpa a la velocidad a la que vivimos, al estrés diario, los millones de cosas por hacer. Para mi, no hay excusa, tardamos lo mismo si entramos a una habitación, oficina o portal saludando que sin emitir sonido o hacer gesto alguno, pero haciéndolo mejoramos el trámite de atravesar la distancia hasta nuestro destino con un "hola" y una sonrisa (tampoco pido que os paréis a comentar el partido o el programa de corazón de turno con cada traseúnte que os crucéis en vuestro camino).

Particularmente, me molesta en lo más profundo de mi ser, entrar a algún habitáculo, decir "hola"/ "buenos días" y no obtener una respuesta. No comprendo que al entrar alguien no salude, pero menos que al ser saludado no tenga la decencia de responder, o más aún de hacerme una radiografía, como si estuviera loca por osar a ser amable o educada. Mis años de observación han venido a confirmar mis sospechas de que no por tener más posibles económicos estas mejor educado. Los modales deben de ser como la clase, el estilo o la ética; ni se compra ni se vende, se tiene o no. Tampoco es cuestión de edad o preparación académica, posiblemente haya abuelos más educados y amables en alguna aldea perdida de cualquier monte que jóvenes educados en ciencias políticas, por ejemplo y viceversa, por supuesto.

Quizá todo esto no sea más que algún tipo de complejo de superioridad de estos maleducados, pero son tantos... no creo que esta enfermedad se pueda extender tan deprisa y alcanzar a tantos, luchemos contra ella. Sonreir es barato y saludar ocupa menos de un segundo, os invito a cronometrar lo que tardaís en pronunciar dos sílabas. Además se puede saludar sin necesidad de parar de andar, oir música, etc.

No cuesta nada mantener esa costumbre como nivel básico de educación y, si me permitís una cursilada sumamente repipi, diré que hay sonrisas que iluminan el mundo, ¿por qué no colaborar? ¡Saluda por dios! (y ya que estamos educa a los peques para que también lo hagan).

domingo, 8 de marzo de 2009

Día de la mujer trabajadora o como revindicar chuminadas

Ayer fue el día de la mujer trabajadora, un día en el que se supone que tenemos que salir a la calle a exigir el respeto de los hombres por hacer lo mismo que ellos, trabajar... vaya y ellos porque no reivindican su igualdad con respecto al género femenino.



¿Por qué los hombres no tienen un día para manifestar y restregarnos lo que ellos hacen? Creo que deberíamos asumir que hemos salido de las cavernas y que ya no se lleva que ellos cacen y nosotras les esperemos en casa. Ahora salimos todos a cazar, e incluso hay ocasiones en que ellos se quedan en la cueva. No veo el problema, ni la reivindicación.



Este día quizá tenga sentido en países tercermundistas en los que no dejamos de ser u
n elemento decorativo o una muñeca hinchable. Pero las que tenemos la gran suerte de vivir en la parte "civilizada" (o no asalvajada) del planeta no tenemos motivo para la reivindicación, los problemas no son colectivos, son de una mujer en concreto con un hombre en concreto, o de empresas puntuales, pero tanta manifestación en favor de peticiones estúpidas sólo hacen que desvirtuar a la mujer y dar una imagen de niñas caprichosas y dan sentido al término feminazi (con el que colabora la ministra Aído, con sus escandalosos vapuleos a los hombres y al diccionario).



El hombre no debería ser visto como el enemigo, sino como un amigo, un compañero en este mundo. Y si tenemos que
hacernos valer que sea por estar en el mismo escalón en todos los niveles, hacernos respetar y ganarnos ese respeto. No somos las criadas, no somos tontas, no valemos menos que ellos, pero por pegar gritos con consignas manidas e insustanciales no vamos a estar por encima de ellos. Aboguemos por que no se mire lo que hay entre las piernas y entonces alcanzaremos la igualdad, basta de discriminación positiva que sólo consigue inferiorizarlos a ellos para elevarnos a nosotras.


Espero que las próximas generaciones no aprendan esta fecha sin sentido a menos que ellos también tengan un día del hombre trabajador. O... lo hagan festivo.

Todo se lleva mejor


Tirada en el sofá, sola en casa (y la mar de agusto y relajada), pienso sobre que debería escribir. Algunos están contándome que tal el fin de semana. Hay que ver como algo tan sumamente insustancial como un día soleado cambia el humor de todos.


Un día soleado es el causante de la felicidad ante la visión de algo tan sencillo como una chapata tostada con mantequilla, pero también del disguto de alguien que tiene que trabajar "cara al sol" viendo como las luces se extinguen mientras él está anclado al ordenador de su redacción. Otros prefieren bajar la persiana para terminar con sus trabajos pendientes y algunos afortunados buscan un parque para pasear y tomar algo al sol.


Ya anochece, sólo espero que mañana al levantarme comtemple el principio de otro día soleado, porque aunque tengas que trabajar o estudiar, con un buen día el cansancio es más liviano y todo se lleva mejor con un poco de sol, tampoco hay que pasarse que luego hace demasiado calor.