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jueves, 22 de marzo de 2012

La búsqueda del trabajo prometido

Hoy hace seis meses que deje de trabajar (y por lo tanto de generar ingresos al estado a cuenta del IRPF). Hoy hace seis meses que empecé el bombardeo masivo, y sin piedad, de todos los mails de recursos humanos que encuentro, me cuenta o directamente me invento. Estoy deseando volver a trabajar y no es solo por una cuestión económica, diríase que esa es la menor de mis preocupaciones.

No es que no me importe el dinero, como todo el mundo a mí me gusta comer bien, comprarme cosas bonitas y salir por ahí... a gastar. Es simplemente que creo firmemente que trabajar es más que generar ingresos. Trabajar es una necesidad vital, una cuestión fundamental para la salud mental del individuo. Aunque no sean trabajos en el sentido extendido de la palabra, cada uno debe tener responsabilidades que le hagan sentirse válido. Ocupaciones que nos hagan llevar una vida ordenada. Y en ello me volqué, puse cuerpo y alma, hace hoy seis largos meses (a mi me parecen años) y es que en este tiempo me ha pasado de todo.

Proposiciones deshonestas, trabajos de marketing y comunicación que ocultan puestos que se acercan más a los de comercial a puerta fría (si es que hubiera algo que vender) para estafar a ancianitas en sus casas con descuentos, promociones y "contratos beneficiosos" de gas, llaman a mi puerta al menos 3 veces a la semana y eso que NO TENGO GAS NI INSTALACIÓN.

En una de estas entrevistas, saqué las maravillosas fotografías que ilustran este post. A través de ellas podréis comprobar la seriedad del lugar. Sin embargo, no todo ha sido tan malo y cabe la posibilidad de que tanto sembrar de sus frutos y aunque actualmente espero la llamada de una gran superficie para ganar algunos meses y poder seguir en mi casa (y recibiendo las visitas de "los del gas") mientras salen adelante mis proyectos. Espero que en tres meses, esos castillos en el aire puedan cimentarse y mi vida cambie, poder asentarme para disfrutar de una época de tranquilidad.



[Se que algunos llegaréis a esta página y pensaréis que lo que cuento es una estupidez y otros comprenderán la situación porque están en idénticas circustancias o estarán preocupados por mí. A los primeros, me disculpo por las molestias pero no estaban obligados a leer y a los segundos les brindo mi apoyo y les agradezco su tiempo]

domingo, 20 de noviembre de 2011

La suerte está echada: Elecciones generales 2011

20 de noviembre, onomástica de la muerte de Franco y una oportunidad de escuchar la voluntad del pueblo. Años de lucha obrera para conseguir un derecho a decidir que es lo que el pueblo quiere, nuestros abuelos (o tatatatarabuelos) se sacrificaron enfrentándose al yugo de las clases ricas para conseguir el sufragio universal (en principio solo los varones, después las sufragistas consiguieron la igualdad en ese derecho a decidir). Enfrentamiento, sacrificio, lucha y todo para que no llegue ni al 60% la participación en las elecciones.

¿Por qué parece que a un 40% de los españoles mayores de 18 años le da igual lo que pase? Aunque restemos de las abstención a los que tenían intención de votar este 20 de noviembre y por circustancias ajenas a ellos no han podido ejercer su derecho, siguen siendo muchos los que parece que creen que esta situación no va con ellos. Por suerte, aún quedamos algunos que votaremos cada vez que haya que ejercer nuestro derecho que madrugaremos si es necesario o iremos a última hora si tenemos que trabajar por la mañana o pediremos el voto por correo. A mi no me valen las excusas porque personalmente creo que votar no es un derecho, es un privilegio y por ello lo tomo como una obligación.

Aquí tenemos lo que el pueblo español considera que es lo mejor para España, espero que no nos hayamos equivocado porque hoy hemos elegido lo que tendremos que sufrir los próximos 4 años.