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domingo, 30 de octubre de 2011

José Bretón, condena social

Han pasado 22 días desde que Ruth y José Bretón Ortiz desaparecieron en el parque Cruz Conde al que nunca llegaron, según las cámaras. Han pasado tres semanas de comparativas con el caso Marta del Castillo. No entiendo el paralelismo, salvo la coincidencia en el tiempo con el juicio de este crimen y que en un primer momento el comisario al frente era el mismo. No entiendo que tiene que ver el asesinato y supuesta violación de una adolescente por parte de su exnovio y amigotes con que un padre pierda a sus hijos pero no por ello los papeles.

José Bretón permanece impertérrito ante la búsqueda de sus hijos, muchos aseguran que se permite incluso preguntar si podrá ver el Málaga-Real Madrid e invitar a comer a los agentes que registran su finca familiar en busca de los cadáveres de sus hijos. Hasta dónde llega la verdad es algo que sólo José y los agentes allí desplazados saben y nosotros nunca podremos conocer fehacientemente. Algunos culpan de su actitud a que sirvió durante 6 meses como militar en Bosnia, no soy partidaria de que por ser militar carezcas de sentimientos. Al contrario, cuando has visto niños mutilados, quemados, salvajemente heridos lo más lógico es que necesites sobreproteger a tus "cachorros". Quizá Bretón solo esté en 'shock' y se haya refugiado en su mente y de ahí vengan sus contradicciones pero nosotros ya hemos sacado conclusiones, azuzados por el circo mediático, y él está condenado socialmente.

Por otra parte está su abogado, un señor de provincias poco acostumbrado a las cámaras y que se frota las manos ante la expectación de este caso. José María Sánchez de Puerta está más preocupado por camelarse a la prensa que por su defendido. Hace guiños y trata de entablar relación con los periodistas con guiños, sonrisas y demás gracietas y gestos fuera de lugar cuando se trata de saber qué ha pasado con unos niños de apenas 6 y 2 años de edad.

Puestos a hurgar, podríamos hablar de la madre de los niños que según el abogado Sánchez de Puerta está siendo investigada, cosa que su entorno  desmiente. Cuando una pareja rompe siempre hay daños colaterales y ya en la antigüedad los hijos eran utilizados como arma. Conocida es la historia de Medea que ataca a Jason por serle infiel, asesinando a sus propios hijos, descuartizándolos y esparciendo sus restos por el mar para castigarle. ¿Por qué tiene que ser siempre el padre desempleado y que fue militar profesional el supuesto asesino, no pudo la madre -o alguien de su entorno- hacer desaparecer a los niños de Córdoba?

¿Es tan impensable? Cuando divagamos en torno a qué ocurrió con Ruth Y José, podemos llegar a conclusiones de todo tipo pero todos somos inocentes si no se demuestra lo contrario, por extraños que seamos.

Por el momento lo único cierto es que Ruth y José, los niños de Córdoba están desaparecidos hace 22 días y lo fundamental en este caso, como en todos, es dejar trabajar a la policía y poder saber que ocurrió el fin de semana del 8 de octubre.