No es que no me importe el dinero, como todo el mundo a mí me gusta comer bien, comprarme cosas bonitas y salir por ahí... a gastar. Es simplemente que creo firmemente que trabajar es más que generar ingresos. Trabajar es una necesidad vital, una cuestión fundamental para la salud mental del individuo. Aunque no sean trabajos en el sentido extendido de la palabra, cada uno debe tener responsabilidades que le hagan sentirse válido. Ocupaciones que nos hagan llevar una vida ordenada. Y en ello me volqué, puse cuerpo y alma, hace hoy seis largos meses (a mi me parecen años) y es que en este tiempo me ha pasado de todo.Proposiciones deshonestas, trabajos de marketing y comunicación que ocultan puestos que se acercan más a los de comercial a puerta fría (si es que hubiera algo que vender) para estafar a ancianitas en sus casas con descuentos, promociones y "contratos beneficiosos" de gas, llaman a mi puerta al menos 3 veces a la semana y eso que NO TENGO GAS NI INSTALACIÓN.
En una de estas entrevistas, saqué las maravillosas fotografías que ilustran este post. A través de ellas podréis comprobar la seriedad del lugar. Sin embargo, no todo ha sido tan malo y cabe la posibilidad de que tanto sembrar de sus frutos y aunque actualmente espero la llamada de una gran superficie para ganar algunos meses y poder seguir en mi casa (y recibiendo las visitas de "los del gas") mientras salen adelante mis proyectos. Espero que en tres meses, esos castillos en el aire puedan cimentarse y mi vida cambie, poder asentarme para disfrutar de una época de tranquilidad.[Se que algunos llegaréis a esta página y pensaréis que lo que cuento es una estupidez y otros comprenderán la situación porque están en idénticas circustancias o estarán preocupados por mí. A los primeros, me disculpo por las molestias pero no estaban obligados a leer y a los segundos les brindo mi apoyo y les agradezco su tiempo]
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Opiniones sí, barbaridades no (moderación de comentarios activa)