Ayer fue el día de la mujer trabajadora, un día en el que se supone que tenemos que salir a la calle a exigir el r
espeto de los hombres por hacer lo mismo que ellos, trabajar... vaya y ellos porque no reivindican su igualdad con respecto al género femenino.
¿Por qué los hombres no tienen un día para manifestar y restregarnos lo que ellos hacen? Creo que deberíamos asumir que hemos salido de las cavernas y que ya no se lleva que ellos cacen y nosotras les esperemos en casa. Ahora salimos todos a cazar, e incluso hay ocasiones en que ellos se quedan en la cueva. No veo el problema, ni la reivindicación.
Este día quizá tenga sentido en países tercermundistas en los que no dejamos de ser u
n elemento decorativo o una muñeca hinchable. Pero las que tenemos la gran suerte de vivir en la parte "civilizada" (o no asalvajada) del planeta no tenemos motivo para la reivindicación, los problemas no son colectivos, son de una mujer en concreto con un hombre en concreto, o de empresas puntuales, pero tanta manifestación en favor de peticiones estúpidas sólo hacen que desvirtuar a la mujer y dar una imagen de niñas caprichosas y dan sentido al término feminazi (con el que colabora la ministra Aído, con sus escandalosos vapuleos a los hombres y al diccionario).
El hombre no debería ser visto como el enemigo, sino como un amigo, un compañero en este mundo. Y si tenemos que
hacernos valer que sea por estar en el mismo escalón en todos los niveles, hacernos respetar y ganarnos ese respeto. No somos las criadas, no somos tontas, no valemos menos que ellos, pero por pegar gritos con consignas manidas e insustanciales no vamos a estar por encima de ellos. Aboguemos por que no se mire lo que hay entre las piernas y entonces alcanzaremos la igualdad, basta de discriminación positiva que sólo consigue inferiorizarlos a ellos para elevarnos a nosotras.
Espero que las próximas generaciones no aprendan esta fecha sin sentido a menos que ellos también tengan un día del hombre trabajador. O... lo hagan festivo.
espeto de los hombres por hacer lo mismo que ellos, trabajar... vaya y ellos porque no reivindican su igualdad con respecto al género femenino.¿Por qué los hombres no tienen un día para manifestar y restregarnos lo que ellos hacen? Creo que deberíamos asumir que hemos salido de las cavernas y que ya no se lleva que ellos cacen y nosotras les esperemos en casa. Ahora salimos todos a cazar, e incluso hay ocasiones en que ellos se quedan en la cueva. No veo el problema, ni la reivindicación.
Este día quizá tenga sentido en países tercermundistas en los que no dejamos de ser u
n elemento decorativo o una muñeca hinchable. Pero las que tenemos la gran suerte de vivir en la parte "civilizada" (o no asalvajada) del planeta no tenemos motivo para la reivindicación, los problemas no son colectivos, son de una mujer en concreto con un hombre en concreto, o de empresas puntuales, pero tanta manifestación en favor de peticiones estúpidas sólo hacen que desvirtuar a la mujer y dar una imagen de niñas caprichosas y dan sentido al término feminazi (con el que colabora la ministra Aído, con sus escandalosos vapuleos a los hombres y al diccionario).El hombre no debería ser visto como el enemigo, sino como un amigo, un compañero en este mundo. Y si tenemos que
hacernos valer que sea por estar en el mismo escalón en todos los niveles, hacernos respetar y ganarnos ese respeto. No somos las criadas, no somos tontas, no valemos menos que ellos, pero por pegar gritos con consignas manidas e insustanciales no vamos a estar por encima de ellos. Aboguemos por que no se mire lo que hay entre las piernas y entonces alcanzaremos la igualdad, basta de discriminación positiva que sólo consigue inferiorizarlos a ellos para elevarnos a nosotras.Espero que las próximas generaciones no aprendan esta fecha sin sentido a menos que ellos también tengan un día del hombre trabajador. O... lo hagan festivo.
Para mí es un alivio leer su post. Enhorabuena.
ResponderEliminarPero hay esta errata, me lo dice un asustado asesor desde debajo de la mesa del pasillo:
ResponderEliminar"consignas manías e insustanciales" (penúltimo párrafo) ¿No es manidas?
Corregido, diga a su asesor que me perdone y salga de debajo de la mesa. No tengo disculpa, salvo que la rabia ante lo patético de las manis me hacía hervir por dentro.
ResponderEliminarA todos se nos pasan erratas, no se preocupe, aquí están mis asesores y yo a su servicio para ponerla sobre aviso.
ResponderEliminarPor cierto, he respondido a su mensaje en mi blog.
Le doy las gracias y un saludo.