Son muchas las ocasiones en las que cogemos cosas que no son nuestras sin pararnos a pensar si su legítimo dueño contará con que las tiene al volver a buscarlas y pensará... ¿lo habré perdido?. El día a día está plagado de pequeños hurtos, sin ir más lejos cada segundo que respiramos nos roba un segundo de nuestra existencia que es limitada. Ya sea ese céntimo que no nos devuelve el panadero diciendo: "te debo un céntimo", si nos paramos a echar cuentas... ¿cuántos céntimos nos deberán los panaderos? luego nos quejamos de Julián Muñoz.Tú hermana que llega y te dice aquello de "te cojo tu colonia que
no me queda" día tras otro, más hurtos, este puede ir acompañado de violencia (ya se sabe que las hermanas pequeñas suelen ser seres belicosos por naturaleza).
La vida está plagada de estos "préstamos" sin importancia; entre los que a mi me revientan podemos contar tres: esos libros que nunca vuelven, la coca cola y el colacao. Estas tres cosas son sagradas para mi y nunca las cogería sin permiso o me las quedaría mediante una decisión unilateral. Pero hay gente que sí, por ello propongo (un poco a lo Solbes): recoged cada céntimo que os pertenezca, vigilad vuestro colacao y la coca cola, además de tener claro donde están vuestros libros y no prestéis más que uno por amigo... porque lo mejor de un libro es compartirlo pero habrá que pensar en minimizar los riesgos (mejor perder un libro que tres).

Colacao. Ese objeto de deseo.
ResponderEliminary bajo en calorias... para cuidar la línea.
ResponderEliminarPero lo que ya es el colmo es que te roben el colacao con notitas dentro...
ResponderEliminarjijiji y me dejan notitas amenazadoras por cualquier cosa que ellos hacen hace tiempo... jajajaja
ResponderEliminarEste problema tiene un nombre, y es "egoísmo". ¿Qué es eso de "mi hermana me roba colonia"? Es una frase que jamás hubiese pensado que podría oir, ya que no creí que existiese gente con ese grado de avaricia.
ResponderEliminarMenos mal que personas como estas no abundan a mi alrededor, que su única preocupación sea cuidarse a sí mismas y salvaguardar sus pertenencias.
Un consejo: intenta compartir cosas con gente de tu círculo, prueba esa agradable sensación de invitar alguna vez a tus amigos a unas cañas, o no preocuparte si te falta un céntimo, fuera ya de tu tendencia a tacañear; y ya verás como sientes mayor relajación sin hacer tan rigurosa la observancia de tus normas.
Llámalo como quieras querido anónimo, algunos somos egoístas y otros simple y llanamente cobardes que nos escudamos en no dar un nombre. De todas maneras me gusta que no hayas entendido el sentido de este post, eso delata tu nivel de inteligencia.
ResponderEliminarDí que sí, lo mío pa mí. Deberían contratarte los de CSI Getafe, qué máquina, cómo averiguas que te quitan el colacao??? Cuántas burbujas tiene la cocacola?? Desde luego que tienes razón que los panaderos se quedan los céntimos, con lo que ha subido el precio del cobre!!!
ResponderEliminarPD: Exótica tu foto, puedes ponerla a más resolución? 275x275, ni un pixel más ni uno menos, que los pixeles no crecen en los árboles...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarHe tenido que tomas medidas porque paso de que se llene mi blog de mierda, ahora que la basura va a salir de mi vida y de mi casa. Lo siento, no soy partidaria de esto.
ResponderEliminar